jueves, junio 29, 2017

El Siervo de Dios


Respeto al decir su nombre
y al sus manos invocar.
Admiración por el hombre
y por su vida ejemplar,
su vocación de servicio
en pro de la humanidad,
signada por sacrificio,
amor, gran generosidad.

Íntegro, casto, virtuoso,
sin pecados ni recelo,
ser de luz maravilloso;
un enviado del cielo.

Hoy llamado El Venerable
por la fe de un pueblo amable
que clama su Santidad,
hondamente conmovido
por el don de su bondad
y milagros recibidos,
al ser por Él bendecido
ante una calamidad.

Escogió la Medicina
como honrosa profesión
a la que entregó su vida
desde su buen corazón,
con constancia desmedida
e infinita abnegación,
sapiencia y acción de amor.

De los pobres el Doctor,
es llamado por la gente
con profunda devoción,
rogándole con vehemencia
que su energía divina,
cual mágica curación,
atenúe cualquier dolor
y colme de salud plena
que se derrame en torrente
gracias a su intervención.

Ante su magnificencia,
con este tributo humilde,
a lo que ignora la ciencia
se desea marcar la tilde!





(Como especial ofrenda, con infinita gratitud) 
Abril, 2017 - Derechos Reservados - 
Leyla Martin - AP